Bienvenidos a la Web del Cursillo de Cristiandad

«El Movimiento de Cursillos consiste en proclamar la mejor noticia de la mejor realidad, que Dios por Cristo, nos ama. Comunicada por el mejor medio, que es la amistad; hacia lo mejor de cada uno que es su ser de persona.» (Eduardo Bonnín Aguiló)

Próximo Cursillo: 9 de diciembre de 2021

El próximo cursillo es de hombres y tendrá lugar en Santa Lucía del jueves 9 de diciembre por la tarde al domingo 12

Próxima Escuela: 29 de septiembre del 2021

Este día se iniciará la Escuela de Dirigentes del curso 2021-22, con una presentación titulada: «Una escuela del siglo XXI».

Será en el Seminario Nuevo, camí Salard 4, a las 20h

Os esperamos.

¿Qué son los Cursillos de Cristiandad?

Los Cursillos de Cristiandad son un movimiento que, mediante un método propio, intenta desde la Iglesia que las realidades de lo cristiano se hagan vida en la singularidad, en la originalidad y en la creatividad de la persona, para que, descubriendo sus potencialidades y aceptando sus limitaciones, conduzca su libertad desde su convicción, refuerce su voluntad con su decisión y propicie la amistad en virtud de su constancia en su cotidiano vivir individual y comunitario.” Eduardo Bonnín Unos hombres con ayuda de la ciencia y el apoyo económico, han recorrido la distancia que hay de la piel del hombre a la Luna. Nosotros intentamos algo inmensamente más difícil: llegar desde la piel del hombre a dentro del hombre…, para conocer mejor el camino hacia nosotros mismos, y el camino hacia los demás, para tomar mayor conciencia de la maravilla de nuestro vivir, para mejor saber convivir con los demás hombres la aventura de ir siendo personas. Es un movimiento que mediante un método propio, persigue una sola finalidad: que el Espíritu del Señor se encuentre en Cristo, con la libertad de la persona humana y que ésta, al descubrir que es amada por Dios, cambie de horizonte y de perspectiva, porque se ha dado cuenta de que Dios le tiene en cuenta. Sabemos, por probada experiencia, que cuando cada pieza que integra el método: precursillo, cursillo y postcursillo, cumple su finalidad, logra con efectividad que la Buena Nueva del Evangelio, llegue a los más posibles. Los Cursillos no pretende que los mejores sean cristianos, ni que los cristianos sean mejores, sino que los cristianos sean cristianos. Que se vayan encontrando a sí mismos como personas libres y liberadas por Cristo. Que comprendan su dignidad y su grandeza por el hecho de estar bautizados. Que entiendan que ser cristianos conscientes es convertirse en cada momento. Y todo, para que vayan descubriendo, desde el preciso lugar donde Dios les ha plantado, que Dios en Cristo les ama.

Un resumen de nuestra historia

(de la tú podrías formar parte)

Historia de los Cursillos de Cristiandad «… un auténtico Cursillo, compendio del esfuerzo del hombre por buscar a Dios y del afán del amor de Dios por buscar al hombre; aspirábamos entonces y ahora a que el hombre se centrara en lo real y en lo natural para que fueran real y naturalmente evangélicos; sabíamos que fermentar en cristiano los ambientes en que nos encontramos es la vía más eficaz para que el mundo se penetre del Espíritu; y que la vía de la amistad es la más adecuada para que el seglar reciba y trasmita toda la energía de lo fundamental cristiano. Claro que, al propio tiempo, no puedo dejar de mirar hacia aquel momento germinal, sin recordar todas las maravillas con las que el Señor nos ha asombrado , durante todo el tiempo…» Eduardo Bonnín, sobre el primer Cursillo en Cala Figuera El primer Cursillo de la historia de nuestro Movimiento tuvo lugar en un chalet, en Cala Figuera Mallorca, el 19 de Agosto de 1944. En aquel tiempo la Acción Católica, impartía cursillos de «Jefes de Peregrinos», de una semana de duración, para preparar a sus miembros para la Peregrinación Nacional de Jóvenes a Santiago de Compostela. Eduardo y un grupo de amigos laicos de Mallorca pensaron que, lo ideal sería encontrar un modo similar para ilusionar a los demás con esa otra peregrinación hacia el Padre, que es la vida, y que el mensaje llegara también y principalmente a los que no eran o no creían ser cristianos. La mayoría considero que era imposible, pero Eduardo y unos pocos pusieron fe, audacia, reflexión y oración. Así, en las semanas anteriores al Cursillo da Cala Figuera se fraguó toda la estructura de lo que hoy sigue siendo un Cursillo de Cristiandad, que entonces se llamó solamente «Cursillo», sin adjetivos. Basándose en lo que conocía de los cursillos de Acción Católica, modificó todo aquello que no era adecuado para que aprovechase los alejados de la fe o de de Cristo: como la duración se redujo de una semana a tres días, las charlas pasaron a llamarse «rollos» y aunque alguno mantuvo el título, modificó el contenido para para lograr la finalidad pretendida, totalmente innovadora. Eduardo fue el rector en aquel primer Cursillo, integrando el equipo Jaime Riutord, José Ferragut y el Rvdo. Don Juan Juliá. Se celebró en 1944 en un chalet de Cala Figuera

Entre 1944 y 1948 por la Gracia de Dios, se dieron seis Cursillos con similar buen éxito. Entretanto, en el año 1947 fue designado Obispo Coadjutor, con derecho a sucesión, de la Diócesis de Mallorca, el Dr. Hervás, cuya experiencia pastoral se había centrado precisamente en la Acción Católica de su tierra natal, Valencia. Pronto valoró de forma muy positiva los esfuerzos de Cursillos. En 1948 el Dr.Hervás puso como Consiliario y Viceconsiliario Diocesanos de los Jóvenes de Acción Católica a Don Sebastián Gayá y Don Juan Capó, por su gran personalidad, fueron significados protagonistas. En el año 1949 el primer cursillos numerado, se realizó en San Honorato entre el 7 y el 10 de Enero de 1949. El respaldo del Dr.Hervás permitió a partir de entonces que acudiesen a Cursillos personas antes inasequibles, y la organización de los Cursillos dejó de ser un empeño casi imposible. Los Cursillos se comenzaron a numerar. Eduardo también fué el rector del primer Cursillo numerado, en San Honorato, que fue igual en todo al de Cala Figuera excepto en las primeras «meditaciones», que impartió Don Juan Capó y que se incorporaron al método. Fue muy difícil que los Consiliarios aceptaran que el instrumento básico del postcursillo, fuera la Reunión de Grupo. Una reunión periódica de seglares no presidida ni supervisada por un sacerdote. Pero la Reunión de Grupo salió adelante por la enorme fuerza cohesiva que tiene la amistad y porque los grupos se multiplicaron como los peces y los panes a la orilla del Lago, haciendo imposible la supervision. Hubo otras dificultades: convencer de que los Cursillos debían ser iguales para mayores que para jóvenes, para personas con estudios que para personas sin estudios, lograr que se iniciaran los Cursillos para mujeres. Finalmente las ideas se impusierón, no sin cautelas enormemente peregrinas, tales como prohibir en los Cursillos para mujeres, que los sacerdotes asistentes fotografiarse con las cursillistas y obligarles a efectuar las comidas en habitación distinta que las mujeres. Los Cursillos han evidenciado la dimensión universal de su mensaje íntegro. Este Movimiento ha cambiado muchas vidas para mejorarlas «Veo el primer Cursillo como una exigencia para que hacia el año 2.000 seamos capaces de dejar al descubierto tanto a los profetas de calamidades, como a los profetas del retorno al pasado, porque desarrollemos en espíritu y en verdad, dentro de nuestras realidades humanas, esa dinámica de amar y ser amado que implica el haber encontrado a Cristo de verdad en un Cursillo, y no dejarnos manipular después en su nombre para dedicarnos a sembrar en campo respetable pero ajeno; todo ello manteniendo la simplicidad de lo fundamental cristiano y la infinita ilusión de aquellos «pobres» Cursillistas de Cala Figuera que ni siquiera han podido presumir de haber asistido al primero, porque hasta cinco años después no se repartieron «carnets» de Cursillista.» Eduardo Bonnín Lo demás es historia…